El
Congresista William Jefferson, amigo de Obiang, acusado de
corrupción con países
africanos, especialmente Guinea Ecuatorial y Nigeria
(publicado
por: cokenve)
Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Jeffrey A.
Taylor
Fiscal de
los Estados Unidos por el Distrito de Columbia
Judiciary
Center
5554th
Street, N.W.
Washington, D.C. 2053
COMUNICADO
DE PRENSA
PARA SU
INMEDIATA PUBLICACIÓN
4 de junio
de 2007
EL
CONGRESISTA WILLIAM JEFFERSON ACUSADO DE SOBORNO,
CHANTAJE, LAVADO DE DINERO, OBTRUCCIÓN A LA JUSTICIA Y
OTROS CARGOS RELACIONADOS
WASHINGTON
– El congresista de los Estados Unidos William J.
Jefferson ha sido acusado hoy por un gran jurado federal
de cargos que incluyen soborno y chantaje, usando,
supuestamente, su cargo para pedir sobornos y el pago de
sobornos a un alto cargo extranjero, según han anunciado
la Fiscal Federal Adjunta, Alice S. Fisher, de la
División Criminalista y el fiscal del Distrito Este de
Virginia Chuck Rosenberg.
La
acusación de 16 cargos, admitida por un gran jurado
federal de Alexandria, Virginia, acusa a Jefferson de
solicitar sobornos, fraude a través del uso de
comunicaciones electrónicas, lavado de dinero,
obstrucción a la justicia, violación de la Ley de
Prácticas Corruptas en el Extranjero, chantaje
generalizado y conspiración. La acusación alega que
aproximadamente entre agosto de 2000 y agosto de 2005,
Jefferson, mientras servía como miembro electo de la
Cámara de Representantes de los Estados Unidos, usó su
posición y cargo para pedir, solicitar y dirigir
corruptamente para que bienes de valor fuesen pagados a
Jefferson y sus familiares, a cambio de su participación
en actuaciones oficiales para beneficiar los intereses
de las personas y negocios que le ofrecían los sobornos.
Los bienes
de valor supuestamente pedidos y / o recibidos por
Jefferson en beneficio de sus intereses empresariales y
de sus familiares, incluían sobornos por valor de
cientos de miles de dólares que fueron pagados en forma
de honorarios mensuales o anticipos, pagos por
consultaría, porcentajes en participaciones de ingresos
y beneficios, pagos fijos por mercancías vendidas, y
propiedad de títulos de participación en las empresas
que buscaban sus servicios oficiales.
Las
actuaciones oficiales supuestamente realizadas por
Jefferson incluían: encabezar delegaciones de negocios a
África, mantener correspondencia con cargos de los
Estados Unidos y de gobiernos extranjeros y utilización
de personal del Congreso para promocionar a empresarios
y negocios. Los negocios que el congresista Jefferson
trató de promocionar incluían: acuerdos de
telecomunicaciones en Nigeria, Ghana y otros países;
concesiones petrolíferas en Guinea Ecuatorial; contratos
de transmisión por satélite en Botswana, Guinea
Ecuatorial y la República del Congo; y desarrollo de
diferentes fábricas e instalaciones en Nigeria.
“El
Departamento de Justicia está comprometido en hacer
cumplir las leyes contra la corrupción pública, las
cuales han sido diseñadas con el fin de asegurar la
integridad de nuestros poderes públicos”, afirmó la
fiscal Fisher de la Oficina del Fiscal General. “El
Departamento continuará haciendo rendir cuentas a los
cargos públicos que cometan actos de corrupción tales
como los planes de soborno enunciados en la acusación de
hoy.”
“La trama
de la que se le acusa es compleja, pero la esencia del
caso es simple: El Sr. Jefferson hizo tratos corruptos
usando el buen nombre de su cargo y del Congreso, donde
sirvió como miembro del la Cámara de Representantes de
los Estados Unidos, a fin de enriquecerse a si mismo y a
su familia a través de una profunda trama de fraude,
soborno y corrupción que abarcó muchos años y dos
continentes,” afirmó el fiscal federal Rosenberg.
“El FBI ha
hecho de la lucha contra la corrupción pública su
principal prioridad investigadora, porque los ciudadanos
estadounidenses se merecen funcionarios honestos y
éticos al frente de sus intereses,” dijo el Ayudante del
Director Kenneth W. Kaiser del Criminal Investigative
Division. “Tal y como se alega, el Congresista Jefferson
violó la confianza pública e hizo uso de su posición y
cargo oficial para crear un negocio fraudulento con el
fin de solicitar sobornos, sobornar a un cargo
extranjero y, supuestamente, beneficiarse de
transacciones empresariales en el extranjero durante un
periodo de cinco años. El FBI continuará trabajando con
nuestros socios a nivel local, estatal, federal e
internacional para combatir la corrupción pública en
todos los niveles del gobierno, ya que ningún
funcionario público está libre del escrutinio del FBI.”
La
acusación alega que Jefferson conspiró conscientemente
con Vernon L. Jackson, un empresario de Louisville,
Kentucky, y Brett M. Pfeffer, un antiguo empleado de
Jefferson en el Congreso, y otros individuos como parte
de una trama de soborno y corrupción. Jefferson
supuestamente habló acerca de, y solicitó sobornos a
cambio de ser influenciado en su actuación en ciertos
asuntos oficiales, incluido el recibir bienes de valor
por parte de iGate, la empresa de Jackson. Según la
acusación, Jefferson también solicitó sobornos de un
individuo identificado en la acusación como el Testigo
Cooperante para que fuesen pagados a sus familiares. La
acusación alega, por ejemplo, que Jefferson requirió que
entre el 5 y el 7 por ciento de la recién formada
empresa nigeriana del Testigo Cooperante fuesen
entregados a familiares de Jefferson a cambio de su
ayuda. Jefferson supuestamente hizo esta petición al
Testigo Cooperante en diciembre de 2004 durante un
encuentro en un comedor del Congreso
La
acusación además alega que Jefferson, supuestamente,
violó la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero al
ofrecer, prometer y hacer pagos a un alto funcionario
extranjero para beneficiar los diferentes negocios en
los que él y sus familiares tenían intereses
financieros. Jefferson era, supuestamente, responsable
de negociar, ofrecer y distribuir pagos de sobornos al
cargo identificado en la acusación como “Alto
Funcionario Nigeriano A.”
Según la
acusación, sobre el 18 de julio de 2005, Jefferson se
reunió con el Alto Funcionario Nigeriano A en la
residencia de este último en Potomac, Maryland, donde
ofreció al Alto Cargo A un soborno a fin de inducirle a
que usase su cargo para que ayudase en la obtención de
compromisos por parte de NITEL, la empresa, controlada
por el gobierno, proveedora principal de servicios de
telecomunicaciones en Nigeria. El, o antes del 3 de
agosto de 2005, en su residencia en Washiongton, D.C.,
Jefferson, supuestamente, escondió en su congelador
90.000 dólares de los 100.000 en efectivo que el Testigo
Cooperante le proporcionó como adelanto del soborno al
Alto Cargo Nigeriano A. El dinero estaba dividido en
fajos por valor de 10.000 dólares, envueltos en papel de
aluminio y escondidos en varios envases de plástico para
comida.
Jefferson
se enfrenta a un máximo de 235 años de cárcel si se le
condena por todos los cargos. Jackson fue sentenciado a
87 meses de cárcel después de declararse culpable de
cargos de conspiración para cometer soborno y pago de
sobornos a un cargo público. Pfeffer fue sentenciado a
96 meses de cárcel después de declararse culpable de
cargos de conspiración para cometer soborno y ayuda e
incentivo en la solicitud de sobornos por parte de un
miembro del Congreso.
El caso
está siendo procesado por Mark D. Lytle y Rebeca H.
Bellows, fiscales adjuntos del Distrito Este de Virginia
y el abogado Charles E. Duross de la Sección de Fraudes
de la División Criminalista del Departamento de Justicia
de los Estados Unidos. El caso está siendo investigado
por la Oficina Federal de Investigación (FBI), con la
ayuda de Financial Crimes Enforcement Network (FinCen),
institución que recaba información acerca de
transacciones financieras para combatir el crimen.
Las
acusaciones criminales son simplemente cargos y no
pruebas de culpabilidad. El acusado es considerado
inocente hasta y a menos que sea declarado culpable.
Fuente: Departamento de Justicia de los Estados Unidos
de
William Jefferson: Operario del peaje en la autopista que conduce a
África. Por Ken Silverstein
(publicado
por: cokenve)
William
Jefferson: Operario del peaje en la autopista que
conduce a África
HARPER´s
Magazine
DEPARTMENT: Washington Babylon AUTOR: Ken Silverstein
PUBLISHED:
June 7, 2006
Tal y como
se ha venido informado ampliamente, el congresista negro
del Partido Demócrata por Luisiana William Jefferson, el
que según informábamos guardaba su dinero en el
congelador, está siendo investigado por el FBI por haber
aceptado, supuestamente, un soborno del dueño de iGate
Inc. para organizar acuerdos para esta compañía
tecnológica en Nigera y otros países africanos. Según
informes judiciales, el FBI también está examinando “al
menos otras siete tramas en las que Jefferson obtuvo
bienes de valor a cambio de actuaciones oficiales.¨
El
inestimable African Energy Intelligence, un boletín de
noticias con sede en París, informó está semana que
varios de los siete casos “incluían grupos empresariales
del petróleo que buscaban establecerse” en Nigeria y en
otros países africanos, incluidos Guinea Ecuatorial,
Congo-Brazzaville y Sao Tomé. Jefferson se reunió
frecuentemente con los líderes de estos países, según
informó este boletín de noticias. Con anterioridad no
conocíamos nada acerca de una posible conexión entre
Congo-Brazzaville y Jefferson, pero desde una fuente
cercana a la investigación se nos informó que los
vínculos del congresista con Guinea Ecuatorial estaban
siendo investigados. Existen evidencias claras que
también apuntan a una conexión con Sao Tomé.
Con el
apoyo de legisladores como Jefferson, en la última
década, Africa ha surgido como uno de los mayores
proveedores petrolíferos de los Estados Unidos.
Jefferson y su equipo han apoyado fuertemente el African
Oil Policy Initiative Group (AOPIG), un panel ad hoc de
cargos del gobierno estadounidense y de la industria
energética que describió los recursos energéticos
africanos como un “interés vital” para los Estados
Unidos. En un artículo de 2003, el Alexander´s Gas & Oil
escribió que Jefferson hizo un llamamiento para “una
transformación total de las relaciones estratégicas de
los Estados Unidos con África” a fin de aprovechar su
“potencial petrolífero.”
En
noviembre de 2000, Jefferson encabezó la primera
delegación del Congreso en la historia en visitar Guinea
Ecuatorial, llevando con él a representantes de las
empresas, con sede en Baton Rouge, Shaw Global Energy
Services y CMS Energy, que en aquel momento tenían
grandes intereses en el país y que posteriormente
vendieron a Maratón. Cuando CMS se involucró en Guinea
Ecuatorial a mediados de los noventa, CMS permitió que
una compañía controlada por el presidente Teodoro Obiang
Nguema obtuviese una participación en dos empresas
conjuntas. Incluso para los estándares de Guinea
Ecuatorial, una cleptocracia de libro de texto, ésta fue
una amistad con beneficios notables. Obiang Nguema no
puso dinero por su participación –que tenía un valor de
aproximadamente 29 millones de dólares– y en cambio
recibió 1 millón de dólares en dividendos sólo entre
2003 y 2004, según una investigación del Senado.
El
gobierno de Guinea Ecuatorial estuvo tan encantado con
la visita de Jefferson que le llegaron a ofrecer las
llaves de la ciudad de Malabo. Durante ese viaje
Jefferson también hizo escala en Sao Tomé y Nigeria;
Shaw Global se hizo cargo de los gastos del viaje del
congresista, que ascendieron a 6.2872 dólares. A su
regreso a los Estados Unidos, Jefferon comenzó a hacer
campaña para que los Estados Unidos reabriesen su
embajada en Guinea Ecuatorial –que fue cerrada a
mediados de los noventa, en parte porque el gobierno
guineano amenazó al embajador estadounidense– una medida
que la administración Bush autorizó a finales de 2001.
Otra
compañía con sede en Luisiana y con vínculos con
Jefferson es Schaffer Global Group. En 2002, según
entrevistas y documentos recibidos, Schaffer Global
fracasaba por aquel entonces en sus intentos de cerrar
acuerdos comerciales en Guinea Ecuatorial, junto con
otras empresas que incluían un grupo de presión y
desarrollo de negocios, llamado AfricaGlobal, que
trabajaba para el régimen de Obiang Nguema (y que ahora
está controlado por Schaffer). Además de intentar
incentivar las inversiones estadounidenses en Guinea
Ecuatorial, AfricaGlobal también buscaba mejorar las
relaciones entre Obiang Nguema y los Estados Unidos. Al
menos tres personas de Schaffer o AfricanGlobal
contribuyeron modestamente a la campaña electoral de
Jefferson; uno de ellos, Warren Weinstein, trabajo en el
AOPIG con Melvin Spence, un ayudante del congresista.
Gustavo
Envela (Mbela), un guineoecuatorineano residente en los
Estados Unidos y que durante un breve tiempo trabajó
como asesor para AfricaGlobal, afirmó que Jefferson era
un aliado clave de AfricaGlobal en el Congreso, y que
fue reclutado para ayudar en Guinea Ecuatorial “debido a
su relación cercana” con el régimen de Obiang Nguema.
(No estamos sugiriendo que ninguna de estas empresas
sobornase a Jefferson, simplemente que el congresista
estaba cercano al horriblemente corrupto gobierno de
Guinea Ecuatorial.)
Una
segunda fuente cercana a Guinea Ecuatorial reveló que
cuando Obiang Nguema visitaba Washington, Jefferson
solía encontrarse con el dictador en su hotel (que al
menos en una ocasión fue el Hay-Adams). Esta persona
también informó que siempre se asignaba uno de los
ayudantes oficiales de Jefferson para acompañar a
miembros del gobierno de Guinea Ecuatorial cuando una
delegación oficial estaba en la ciudad.
Jefferson
también tiene lazos interesantes con Sao Tomé y con
empresarios estadounidenses en ese país, en concreto con
personas vinculadas a ERHC. Esta es la pequeña compañía
con sede en Texas que con beneficio cero, un solo
empleado a tiempo completo y un controvertido dueño
nigeriano (al que haremos referencia más adelante),
obtuvo lucrativos derechos petrolíferos en la pequeña
Sao Tomé. El 22 de mayo, informamos que varios
investigadores se presentaron en la sede de EHRC con
órdenes de registro para buscar “documentos relacionados
con correspondencia con funcionarios gubernamentales
extranjeros o entidades con sede en Sao Tomé y Nigeria”.
Según nuestras fuentes y el informe de African Energy
Intelligence, la orden de registro estaba relacionada,
al menos en parte, con la investigación del caso
Jefferson.
Lo
siguiente es lo que vincula a Jefferson con la gente de
EHRC y lo que sugiere que la orden de registro contra la
compañía podría ser parte del caso Jefferson:
En febrero
de 2004, Jefferson viajó de nuevo a Nigeria, Sao Tomé,
Guinea Ecuatorial y Camerún. Ese viaje fue pagado por
iGate, la firma que se halla en el centro del huracán de
la presente investigación, y varias otras empresas,
incluida una que ahora se llama Global Environmental
Energy Corp (GEEC). Según informes archivados por la
Secretaría de Estado de Luisiana, la principal oficina
de GEEC está en las Bahamas; su presidente es Noreen
Wilson, y su agente registrado es Phil C. Nugent. Este
último es hijo de Phil H. Nugent, un asesor del sector
del gas y del petróleo con sede en Houston que, cuando
nos reunimos con él hace tres años, era uno de los
mayores accionistas y promotores de ERHC. Noreen Wilson
es uno de los agentes de presión y accionistas de ERHC
que ayudó a negociar el acuerdo de la compañía en Sao
Tomé. (Phil Nugent padre también está vinculado con GEEC
a través de Green Energy Management, una empresa que se
asoció con GEEC y de la que el era director.)
Así que
GEEC, que ayudó a pagar uno de los viajes de Jefferson a
África (un viaje que incluyó una parada en Sao Tomé),
tiene vínculos con ERHC, la empresa que tiene una fuerte
participación en el petróleo de Sao Tomé. Por lo que se
refiere al dueño de ERHC: éste es Emeka Offor, un
controvertido multimillonario nigeriano con vínculos
estrechos con figuras políticas nigerianas, incluido el
vicepresidente Abubakar Atiku. El vicepresidente
nigeriano posee una casa en Maryland que fue registrada
como parte de la investigación Jefferson, y, según
muestran los archivos judiciales, el congresista planeó,
supuestamente, sobornarle para beneficiar los intereses
de iGate en Nigeria. Una historia publicada el pasado
diciembre por un periodista nigeriano informaba que
Offor estaba “siendo investigado por una rama del poder
estadounidense,” y sugería que esto podía estar
vinculado con dinero que “supuestamente, se pagó a
varios contactos en el Congreso de los Estados Unidos.”
(Offor negó tales
alegaciones.)
Hay una
última conexión con iGate, que podría no ser nada más
que una coincidencia. Documentos judiciales muestran que
Jefferson habló a un testigo que coopera con la
investigación a cerca de una compañía llamada Global
Energy & Environmental Services (GEES), que estaba
controlada por sus hijos y dirigida por su yerno. El
congresista supuestamente organizó que GEES se
beneficiase de su labor en favor de iGate.