SR.MOTU MAMIAGA PEDRO,"MARTIR DE LA TRANSICION GUINEANA"
DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA IV
Informe sobre la situación de los
derechos humanos en la República de Guinea Ecuatorial
Informe sobre la situación de los
derechos humanos en la República de Guinea Ecuatorial
preparado por el Relator Especial de la Comisión, Sr.
Alejandro Artucio, de conformidad con la resolución
1993/69 de la Comisión de Derechos Humanos.
E/CN.4/1994/56
Página 17
a) El caso Pedro Motú
45. La situación del ex teniente del ejército Pedro Motú
Mamiaga Oyana, quien participara en el derrocamiento del
dictador Macías y efectuara su captura, habia sido ya
objeto de atención de la Comisión de Derechos Humanos,
por cuanto el Experto, Sr. Fernando Volio Jiménez, en el
informe presentado en enero de 1992 (E/CN.4/1992/51,
párr. 70), narró haberlo encontrado encarcelado en la
prisión de Malabo, en condiciones inhumanas. Dice en su
informe el Experto que Pedro Motú habia sufrido
persecuciones políticas desde el año 1979, debiendo
abandonar el ejército. Que luego sufrió arresto
domiciliario y 16 detenciones en diferentes ocasiones.
Informa el Sr. Volio que Motú habia sido detenido el 2
de diciembre de 1990 en Ebebiyin, siendo transferido
primero a Bata y luego a la cárcel de Malabo, acusado de
fomentar el pluralismo político y de injurias al
Presidente de la República, aunque no fue procesado por
ningún delito. Se encontraba encerrado permanentemente
en una celda de 1 m por 1.50, incomunicado y con la sola
posibilidad de salir una vez por semana para lavarse,
debiendo hacer sus fisiológicas en la misma celda. La
gestión del entonces Experto de la Comisión de Derechos
Humanos logró que recuperara la libertad con fecha 7 de
enero de 1992, y pese a no estar sometido a juicio ni
haber sido condenado, se le aplicó la Ley No.2/92 de
amnistía para delitos políticos.
46. Tras su liberación, Pedro Motú se radicó en su
pueblo natal Odjip-Monvóo, en la región continental,
desde donde debió partir al exilio en Gabón, por haber
tomado conocimiento que el Gobierno procuraba detenerlo
nuevamente. Tras la firma del Pacto Nacional, regresó a
Guinea Ecuatorial el 25 de julio de 1993 procedente de
Douala, Camerún, siéndole retenido el pasaporte y su
documento de identidad por las autoridades del
aeropuerto de la ciudad capital. A partir de este hecho,
no hizo ninguna actividad pública –salvo la visita al
arzobispo de Malabo, dos dias después de su arribo, a
quien le pidió que intercediera ante el Gobierno para
poner fin a su injusta persecución- hasta el dia 22 de
agosto, en que concurrió al Hotel Ureca de la ciudad de
Malabo a saludar al Presidente del Partido Unión Popular,
Andrés Moisés Mba Ada, que ese día volvió de su exilio
de 14 años.
47. De acuerdo a los testimonios directos recogidos por
el Relator Especial, el referido día 22 de agosto de
1993 siendo aproximadamente las tres de la tarde, se
apersonó en dicho hotel el Secretario de la Seguridad
Nacional, Manuel Nguema Mba, acompañado por otro
funcionario de la Seguridad, quien tras verificar que el
Sr. Pedro Motú se encontraba en el hall, requirió por su
radio portátil la presencia de efectivos policiales,
momento en que los Sres. Andrés Moisés Mba y Pedro Motú
se trasladaron a la habitación del primero, donde
pasados unos minutos, fue capturado Motú, tras ser
derribada violentamente la puerta de la habitación.
Señalan coincidentemente los testigos que Pedro Motú fue
arrastrado escaleras abajo, mientras era fuertemente
golpeado en la cabeza y en el resto del cuerpo, siendo
introducido en el móvil policial en un lamentable estado
físico. Otro de los testigos, que ese día se encontraba
detenido en el campamento policial conocido como „Rabat“
(donde supo alojarse anteriormente la guardia
presidencial de origen marroquí), afirma que presenció
las brutales torturas propinadas al Sr. Motú en dicho
lugar, alrededor de las siete de la tarde.
Según el testimonio de personas detenidas en la cárcel
de Malabo, en horas de la noche del día 22 de agosto de
1993, Pedro Motú fue trasladado en estado de
inconsciencia a dicha cárcel, falleciendo sin recuperar
el conocimiento en la madrugada del dia 23.Un
inverosímil informe oficial señala que Pedro Motú se
suicidó el día 23 de agosto, al comprender la „enormidad
de sus delitos“. La familia reclamó desde el momento de
conocer su fallecimiento la entrega del cadáver, lo que
le fue denegado, y tampoco se le permitió observarlo, ni
asistir a su entierro.
De acuerdo a denuncias formuladas por los partidos
políticos que integran la Plataforma de Oposición
Conjunta – especialmente la Unión Popular, el Partido
del Progreso y la Convergencia para la Democracia
Social- en la captura y torturas al Sr. Motú habrian
participado altos jerarcas gubernamentales, cuyos
nombres proporcionaron al Relator Especial en espera de
una investigación imparcial. De acuerdo a las mismas
denuncias, tras el fallecimiento de Motú se habria
procedido a la ablación de su celebro, corazón y organos
genitales, con fines ritualistas. Esta actividad habria
sido realizada por cuatro médicos, cuyos nombres también
fueron proporcionados al Relator Especial. Los partidos
políticos que integran la Plataforma de Oposición
Conjunta han denominado al Sr. Motú „Mártir de la
Transición guineana“.
El Gobierno, por su parte, con el presumible propósito
de justificar la detención de la víctima, arrestó
posteriormente a una serie de ex militares y los sometió
a la justicia militar, acusándolos de conspirar para la
rebelión a instancias de Pedro Motú. Fueron condenados
el dia 2 de octubre y beneficiados con reducciones
parciales de sus condenas (amnistía parcial del 12 de
octubre de 1993) diez dias después.
Fuente: LD/ ONU Fecha: 30/09/2007 18:15:29
Autor:
LD Palabras: 885
M. MOTU MAMIAGA
PEDRO, "UN MARTIR DE LA TRANSITION GUINEENNE"
2.
Exécutions sommaires et application arbitraire de la peine capitale
a)
Le cas de Pedro Motú
:
45. Le cas de
l'ex-lieutenant Pedro Motú Mamiaga Oyana,
qui a participé au renversement et à
l'enlèvement du dictateur Macías, avait déjà
été signalé à l'attention de la Commission
des droits de l'homme puisque l'Expert de la
Commission, M. Fernando Volio Jiménez, dans
son rapport de janvier 1992 (E/CN.4/1992/51,
par. 70), indiquait qu'il l'avait rencontré
à la prison de Malabo, où il était incarcéré
dans des conditions inhumaines.
L'auteur précisait que Pedro Motú faisait
l'objet de persécutions politiques depuis
1979 et qu'il avait dû se résoudre à quitter
l'armée. Il avait ensuite été assigné à
résidence et arrêté à 16 reprises. Arrêté le
2 décembre 1990 à Ebebiyin et transféré
d'abord à Bata puis à la prison de Malabo,
on l'avait accusé - sans qu'on l'ait jugé
pour le moindre délit - d'encourager le
pluralisme politique et d'avoir porté
outrage au Président de la République. Il
était au secret, confiné dans une cellule de
1 m sur 1 m 50. Il n'avait le droit d'en
sortir qu'une fois par semaine pour se
laver, et il devait faire ses besoins dans
sa cellule. Grâce à l'intervention de
l'Expert de la Commission, Motú avait été
remis en liberté le 7 janvier 1992 et, bien
que n'ayant été ni jugé ni condamné, la loi
d'amnistie pour délit politique (loi No
2/92) lui avait été appliquée.
46. Après sa libération, l'intéressé s'est
installé dans son village natal, Odjip-Momvo,
situé dans la région continentale, avant de
fuir vers le Gabon après avoir appris que
les autorités cherchaient encore à
l'arrêter. Après la signature du Pacte
national, il a regagné son pays le 25
juillet 1993, en provenance de Douala, au
Cameroun; les autorités de l'aéroport de la
capitale ont confisqué son passeport et sa
carte d'identité. Après cela, il n'a eu
aucune activité publique jusqu'au 22 août,
en dehors de la visite qu'il a rendue deux
jours après son arrivée à l'Archevêque de
Malabo pour lui demander d'intervenir auprès
du gouvernement pour que cesse l'injuste
persécution dont il faisait l'objet. Le 22
août, il s'est rendu à l'hôtel Ureca de
Malabo pour saluer le président du parti de
l'Union populaire, Andrés Moisés Mba Ada,
qui rentrait de 14 ans d'exil.
47. Selon les témoignages recueillis
directement par le Rapporteur spécial, ce
fameux 22 août 1993, aux environs de quinze
heures, le secrétaire de la Sûreté
nationale, Manuel Nguema Mba, s'est présenté
à l'hôtel accompagné d'un autre
fonctionnaire de ces services qui, après
avoir vérifié que M. Pedro Motú se trouvait
dans l'entrée, a demandé par radio l'envoi
d'effectifs de police. Pendant ce temps MM.
Andrés Moisés Mba et Pedro Motú gagnaient
une chambre au premier étage. Quelques
minutes plus tard, la porte en était
violemment enfoncée et Motú se trouvait
enlevé. Tous les témoins s'accordent à dire
que Pedro Motú a été traîné en bas des
escaliers, roué de coups à la tête et sur
tout le corps et chargé dans la voiture de
police dans un état lamentable. Un autre
témoin, un détenu qui se trouvait ce jour-là
dans les barraquements de "Rabat" (où
s'était installée la garde présidentielle
d'origine marocaine) affirme avoir assisté
aux tortures sauvages qui lui ont été
infligées là vers 19 heures.
D'après le
témoignage de détenus à la prison de Malabo,
Pedro Motú y aurait été transféré sans
connaissance dans la nuit du 22 août 1993;
il serait décédé le 23 août au petit matin,
sans avoir repris connaissance. Selon un
rapport officiel bien peu vraisemblable, il
se serait suicidé le 23 août après avoir
pris conscience de "l'énormité des délits
qu'il avait commis". Dès qu'elle a appris le
décès, la famille de Pedro Motú a demandé en
vain la dépouille; elle n'a pas non plus été
autorisée à voir le corps ni à assister à
l'enterrement. Selon des plaintes formulées
par les partis politiques de la Plate-forme
d'opposition conjointe, et en particulier
l'Union populaire, le Parti du progrès et le
Rassemblement pour la démocratie sociale, de
hautes personnalités du gouvernement
auraient trempé dans l'arrestation et
participé à la torture de M. Motú. Le nom de
ces personnes a été communiqué au Rapporteur
spécial, dans l'attente d'une enquête
impartiale. Toujours selon les mêmes
témoignages, après le décès de Motú il
aurait été procédé à l'ablation de son
cerveau, de son coeur et de ses organes
génitaux dans un but rituel; l'opération
aurait été menée à bien par quatre médecins
dont le nom a aussi été communiqué au
Rapporteur spécial. Les partis politiques
qui composent la Plate-forme d'opposition
conjointe ont salué en Pedro Motú un "martyr
de la transition guinéenne".
Quant au
gouvernement, dans le but sans doute de
justifier l'arrestation de la victime, il a
fait arrêter un groupe d'anciens membres des
forces armées qui ont été amenés devant un
tribunal militaire et accusés de
conspiration à l'instigation de Pedro Motú.
Ils ont été condamnés le 2 octobre et se
sont vu accorder 10 jours plus tard des
réductions de peine partielles (amnistie
partielle du 12 octobre 1993).
Source:
COMMISSION DES
DROITS DE L'HOMME DE L'ONU//Cinquantième sessionE/CN.4/1994/56
Date: 1
janvier 1994