www.guinéequatoriale-info.net. El Portal de Noticias de Guinea Ecuatorial. Este sitio está a disposición de todos los internautas  que deseen publicar sus articulos y/u  obras   sobre Internet

WELCOME TO EQUATORIAL GUINEA

Guía turística de
Guinea Ecuatorial

Seleccione la informaciỏn


 

 Flash Info►►Ge-Infonet web Site Actualizado a Malabo  el     

"En el país de Obiang, dictador protegido por
los Estados Unidos" 

 
Peter Maass, Mother Jones, San Francisco, USA    
La revista francesa Courrier International publica en su número 759, de 19 a 25 de mayo de 2005, bajo el título Guinea Ecuatorial, el dictador preferido de Bush, un largo artículo aparecido en la revista norteamericana Mother Jones cuya traducción iniciamos hoy.

   " El polvo rojo de la jungla, deja su sitio a una carretera asfaltada. Estamos en los alrededores de Ebebiyin, donde las fiestas del día nacional están a punto de comenzar. Unas mujeres cantan y se contonean  con un ritmo irresistible, aunque las  letras de sus canciones no son precisamente arrebatadoras. "Esperamos, señor Presidente", cantan en fang, la lengua más hablada en Guinea Ecuatorial. "Estamos felices de verte, eres el presidente del pueblo".

 

 
 

 En la lejanía una nube de polvo anuncia la llegada del presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.

   El dirigente viene acompañado de 40 vehículos y lleva consigo una potencia de fuego suficiente para iniciar una guerra de pequeñas dimensiones. A la cabeza del cortejo van camiones del ejército, con soldados vestidos de negro, una especie de ninjas africanos. Como el presidente no se fía del todo de su ejército, los jeep colocados delante de su Lexus SUV transportan escoltas marroquíes. Muchos de ellos, situados en los estribos, fusil de asalto Heckler & Koch en bandolera, escrutan el horizonte. Obiang se ha trasladado  tierra adentro para celebrar el 36 aniversario de la independencia. Los tres días de fiesta están salpicados de referencias al derrocamiento de Francisco Macías Nguema, el primer dictador del país. Macías Nguema, que hacía torturar y matar a sus oponentes en un campo de fútbol, fue depuesto y ejecutado en 1979, tras un golpe de estado dirigido por una alto consejero militar que era al mismo tiempo su sobrino, Teodoro Obiang Nguema. 

   Para "El Libertador", como Obiang gusta de hacerse llamar, el momento álgido de esta fiesta de octubre es un desfile sobre la más hermosa pista de asfalto de Ebebiyin. Un centenar de soldados abren la marcha al paso de la oca y, bajo la alternancia ecuatorial de sol y chaparrones, podría decirse que  delegaciones de todas las ciudades y organismos del país, desfilan agitando banderas a la gloria del presidente y del partido en el poder. 

   El calor, los soldados, la jungla, la orquesta que desafinaba me colocaron al borde del mareo. Vi después banderas americanas. Las llevaban una delegación de Mobil Guinea Ecuatorial, filial de ExxonMobil. Llevaban también las banderas blancas de Exxon y unas pancartas donde se podía leer el nombre de ExxonMobil. Tras ellas marchaban delegaciones encabezadas por pancartas de Halliburton, Chevron Texaco y Marathon Oil.

   Estos últimos años, Guinea Ecuatorial, pequeño país de 500.000 habitantes, se ha convertido en el tercer exportador de petróleo del África subsahariana, por detrás de Nigeria y Angola. Lo que dado el número de habitantes la convierte en el país más rico del continente. Sin embargo, una vez descontadas las sumas que van a parar a los bolsillos de la familia y los amigos del presidente, sigue estando entre los más pobres. Si algunas tenderetes y los cafés más desastrados de Ebebiyin están decorados con pancartas de ExxonMobil, es también a causa del petróleo. Y las riquezas petroleras del país son la causa de que altos funcionarios de Washington, entre ellos el propio presidente Bush, puedan reunirse con Obiang, aunque su régimen haya amenazado de muerte a un embajador de los Estados Unidos. Y si, sin que nadie rechiste, Obiang sigue utilizando el Tesoro publico como si se tratara de su cuenta corriente, es también una vez más a causa del petróleo.

   Guinea Ecuatorial aparece con frecuencia como una parodia con la kleptocracia petrolera como protagonista. Hoy, sin embargo, se muestra tal como es: un ejemplo muy real de como un dictador lleno de petróleo se enriquece - y enriquece a su familia- dejando hambriento a su pueblo. Las empresas norteamericanas le han facilitado las cosas. Tal como explican con detalle documentos del Senado y del ministerio de Finanzas norteamericanos, Riggs Bank ayudó a Obiang a colocar millones de dólares en cuentas fuera de control. Paralelamente, las compañías petroleras hacían pagos ocultos a su régimen, pagos que investiga en la actualidad la Securities and Exchange Comission [SEC, organismo de la administración encargado de los mercados financieros] en el marco de la ley que persigue las prácticas de corrupción en el extranjero. Si los Estados Unidos se interesasen fundamentalmente por la defensa de los derechos humanos, Guinea Ecuatorial habría llamado nuestra atención mucho antes del boom petrolero de 1995. Francisco Macías,- que se hacía llamar  Líder de acero, Único Milagro de Guinea Ecuatorial, y, naturalmente, Presidente Perpetuo - era una mezcla de Amin Dadá y Pol Pot. Mató, o envió al exilio a casi un tercio de la población, diezmando en especial a una no muy numerosa clase instruida. Algunas de sus víctimas fueron crucificadas en la carretera que conduce al aeropuerto. Fue uno de los criminales más abominables del siglo XX, pero ninguna potencia extranjera, incluida la propia España, le prestó atención, y el régimen fascista de Franco no se preocupó por las violaciones de los derechos humanos en su antigua colonia. El golpe de estado de Obiang fue bien acogido, y su régimen está lejos de ser tan duro como lo fue el de su tío. Lo que no es ninguna proeza.

   Recientes informes del Departamento de Estado definen a Guinea Ecuatorial como una democracia, pero observan que "en la práctica, el poder lo ejerce el presidente Teodoro Obiang Nguema". En las últimas elecciones presidenciales fue reelegido con el 97% de los votos, el escrutinio había estado "desvirtuado por numerosos fraudes e intimidaciones". "La corrupción es generalizada", indica uno de los informes; mientras, la redistribución de los ingresos del petróleo "se lleva a cabo sin la menor transparencia, pese a los reiterados llamamientos de las entidades financieras internacionales y de algunas personalidades". Por último, "nada permite pensar que el maná petrolero vaya a beneficiar  a la población". Continúan las violaciones de los derechos humanos. Un asalariado de una de las empresas petroleras fue recientemente golpeado hasta perder el conocimiento por unos policías con el pretexto de que no había querido darles una propina. En 2002, diez agentes de la seguridad del aeropuerto de Bata, la capital económica, fueron detenidos por haber permitido que un dirigente opositor embarcase en un avión con destino a Gabón. Si formas parte de la oposición, o incluso si solamente se sospecha que eres opositor, tu vida empieza a no valer mucho.

   Para hacerme una idea más exacta de lo que significa "tortura" y "violación" en el contexto de Guinea Ecuatorial, consulté Tropical Gangstern, de Robert Klitgaard, un economista que trabajó en Malabo a finales de los años 80. En su libro, Klitgaard protesta por las torturas de que ha sido objeto un colega local que fue conducido al palacio presidencial de Malabo, situado encima del puerto con los ojos vendados y las manos atadas a la espalda. Le colgaron de los tobillos, - "como un pez colgado por la cola"- antes de hacerlo caer en un tonel lleno de agua jabonosa donde se le mantuvo hasta que estaba a punto de ahogarse. Le sacaban, lo interrogaban y lo volvían a colgar. Esto durante varias horas. Después se le aplicaron descargas eléctricas en los órganos genitales. Finalmente fue puesto en libertad. Los propios funcionarios extranjeros no estaban a cubierto de la violencia. John Bennet fue embajador de Estados Unidos en Guinea Ecuatorial entre 1991 y 1994 y el que no guardase silencio sobre estos abusos exasperaba a Obiang. Una noche, recibió amenazas de muerte en la propia embajada. Me reuní recientemente con Bennet y me contó que se había encontrado con Obiang poco después del incidente, "me dijo que no podía creer que alguien hubiera podido amenazar al embajador de los Estados Unidos", relataba Bennet con humor. "Disimulaba muy mal". Poco después, en 1995, se cerró la embajada como gesto de protesta contra la corrupción y las violaciones de los derechos humanos".

   (Continuará) 

Editado y distribuido por ASODEGUE

Peter Maass, Mother Jones, San Francisco, USA

 

"En el país de Obiang, dictador protegido
por los Estados Unidos" (II)

 

Peter Maass, Mother Jones, San Francisco, USA

"El país habría podido desaparecer de nuestro radar geopolítico si Mobil no hubiera descubierto petróleo, a finales de ese mismo año [se refiere a 1995], en frente de Malabo. Se hizo evidente muy pronto que el yacimiento Zafiro era de clase internacional. Tras una década de explotación, la producción de Guinea Ecuatorial supera hoy los 300000 barriles por día, lo que al precio actual, supone unos 5500 millones de dólares al año. Un yacimiento de gas concedido a Marathon se ha convertido también en una fuente de producción importante, y continúa la exploración de los fondos marinos a todo lo largo de las costas de Guinea Ecuatorial donde las empresas petroleras esperan detectar nuevos yacimientos. Estas empresas han invertido varios miles de millones de dólares en Guinea, y Marathon perfora importantes pozos de gas natural. Existe desde hace poco una línea semanal que enlaza Malabo con Texas, sin escala, bautizada como Houston Express.

Actualmente, las empresas norteamericanas invierten allí más
que en ningún otro país de África, salvo Nigeria y África del Sur. En 2003, el gobierno Bush ha reabierto la embajada, una decisión muy criticada por las organizaciones de derechos humanos, que dan a este gesto una interpretación favorable a las empresas petroleras y al mismo Obiang. Frank Ruddy, que fue embajador de los Estados Unidos a mediados de los años 80, condenó la política de Washington afirmando que el equipo Bush "apoya abiertamente a este gobierno - que es un gobierno horroroso". Obiang no tiene muchos amigos. Ha dado la espalda a los españoles - y a través suyo al conjunto de la Unión Europea - acusando a Madrid de estar implicado en el intento de golpe de estado de marzo de 2004. A parte de a los chinos, solo a la administración Bush parece gustarle Obiang. Ningún alto funcionario del gobierno norteamericano ha formulado crítica alguna contra su régimen. En lugar de ello, el secretario de Estado, Colin Powell, y el ministro de Energía, Spencer Abraham, se reunieron con Obiang en privado en Washington. Cuando entrevisté a Gabriel Nguema Lima, el hijo de Obiang, entonó alabanzas a Bush. "Los Estados Unidos, igual que China, tienen cuidado de no mezclarse en los asuntos internos".

En Guinea Ecuatorial, casi la mitad de los niños menores de cinco años, están subalimentados. Incluso las ciudades importantes carecen de agua potable y de un sistema sanitario digno de tal nombre. Un consultor sanitario que ha vuelto a Guinea Ecuatorial no hace mucho, por primera vez desde 1993, escribe, consternado, en el International Herald Tribune: "A pesar del boom petrolero, no he visto ninguna mejoría en lo que hace al nivel de vida de las gentes modestas". (Obiang no tiene nada de "modesto": en 1999, pagó 2,6 millones de dólares - en metálico - por una villa situada en la periferia de Washington. Una de sus esposas estaba autorizada a gastar hasta 10000 dólares al día con su tarjeta del Riggs Bank).

Una cosa es segura, para las empresas petroleras occidentales, Guinea Ecuatorial es un socio ideal. Casi todas las reservas de petróleo y de gas están situadas a lo largo de las costas, lo que hace relativamente fácil garantizar la seguridad de los yacimientos. El personal de ExxonMobil y de Marathon vive en recintos alambrados, enteramente autónomos en lo que hace al abastecimiento eléctrico, de agua y de las redes de comunicación. Contrariamente a lo que sucede en Nigeria y en la Arabia Saudita, los trabajadores extranjeros casi no manifiestan temor por su seguridad, y el brutal aparato de seguridad del gobierno mantiene la criminalidad a un nivel muy bajo. Los extranjeros circulan libremente por las calles llenas de baches al volante de su pick-up y frecuentan bares muy conocidos, como La Bamba y Shangri-La, guaridas de profesionales a las que se llama aquí las "combatientes de la noche", porque se disputan los potenciales clientes.

Guinea Ecuatorial es un país ideal para hacer negocios. Según un informe de 1999 publicado por el Fondo Monetario Internacional, las empresas petroleras se han beneficiado, y mucho, "de la normativa fiscal y financiera mas ventajosa de la región". El Estado no se ha quedado más que entre el 15 y el 40% de los ingresos producidos en los campos petroleros, mientras que lo habitual en el África Subsahariana se sitúa entre el 45 y el 90%.
Sin embargo, el gobierno debería obtener 1500 millones de dólares como ingresos procedentes de esta industria, es decir, en torno a 3000 dólares por habitante. Se trata, sin embargo, de una cifra tramposa. Para el ecuatoguineano medio, que debe desenvolverse con unos 2 dólares diarios, 3000 representan una fortuna. ¿A donde va ese dinero?

Las relaciones de Obiang con la Riggs Bank empezaron en 1995 y, en 2003, su régimen era el cliente más importante de la entidad. Riggs Bank había abierto más de 60 cuentas a Obiang, a los miembros de su gobierno y del círculo de dirigentes. En la cuenta principal, conocida con el nombre de "cuenta petrolera", las empresas ingresaban su canon respectivo, y tenía con frecuencia saldos de decenas de millones de dólares. Nada indica que estos ingresos, hayan sido, en sí mismos, fraudulentos, pero la forma como Obiang utilizaba esta cuenta hacía torcer el gesto a más de uno. Entre otras actividades sospechosas puestas de manifiesto por el informe, el régimen transfirió - sin objeción, ni verificación alguna por parte del Riggs - 35 millones de dólares desde la "cuenta petrolera" hacia "dos empresas desconocidas" que tenían cuentas en países con legislación estricta en materia de secreto bancario.

Tenía también "cuentas de inversión". En 2003, el montante de esta cuentas osciló entre 300 y 500 millones de dólares. Es cuando menos curioso que unos fondos equivalentes al tesoro de un país se depositen en un banco privado, y más aún en una entidad relativamente pequeño como es el Riggs. Más curioso aún es el hecho de que transferencias realizadas desde estas cuentas no hayan precisado más que una firma - la del propio presidente Obiang. He aquí una de las razones por las que se piensa que Obiang maneja el Tesoro público como su cuenta corriente.

La gestión de las cuentas haría reír si no estuviera en juego la riqueza de todo un país. La manera cómo se hacían los depósitos era, a veces, de alta comedia. Simón Kareri, el responsable del Riggs que se ocupaba de las cuentas en la filial de DuPont Circle, se trasladó por dos veces a la embajada ecuatoguineana, no lejos de la calle 15, para recoger unas maletas, que, como indica el informe de la comisión de investigación permanente del Senado, pesaban casi treinta kilos y contenía tres millones de dólares en fajos de billetes de 100 dólares embalados en plástico. Llevó este dinero a la sede de la Riggs y lo ingresó en una de las cuentas de Obiang. El banco aceptó también depósitos en especie de más de 1,4 millones de dólares en cuentas a nombre de Constancia Nsue , una de las mujeres de Obiang. La Riggs no identificó este caso - como tampoco otros depósitos en especie colocados en cuentas pertenecientes a Obiang y a Nsue - como "prácticas sospechosas" ante la Office of the Comptroller of the Curency [OCC, organismo de control de los bancos con estatuto federal], como debe hacer cualquier banco cuando sospecha que se están utilizados fondos ilícitos o que se trata de actividades de blanqueo de dinero.
Fuente: Editado y distribuido por ASODEGUE            Fecha: 27.02.2005

Peter Maass, Mother Jones, San Francisco, USA

 

"En el país de Obiang, dictador protegido por
los Estados Unidos" (III)

     
   Peter Maass, Mother Jones, San Francisco, USA
"La comisión del Senado puso de manifiesto otras muchas actividades fraudulentas. La banca Riggs ayudó a Obiang a crear la empresa Otong SA, una sociedad fantasma establecida en las Bahamas, en cuya cuenta depositaron 11,5 millones de dólares en metálico. Al hablar de estas transacciones con  funcionarios norteamericanos, la Riggs definió a Otong, en varias oportunidades, como “empresa dedicada a la exportación de madera”. La banca concedió también un préstamo de 3,75 millones de dólares al hijo mayor de Obiang, Teodoro Nguema Obiang, destinado a la compra en California de un lujoso apartamento (Teodoro, propietario de toda una colección de Ferrari, Lamborghini y  Bentley, ha lanzado una firma de discos de rap en Beverly Hills). Pero todas estas transacciones no se hacían desde las cuentas de Obiang: la banca era tan permisiva con Karerei,el gestor de las cuentas guineanas, que pudo “transferir más de 1 millón de dólares de los ingresos debidos al petróleo ecuatoguineano a una cuenta de su propiedad en otro banco”. 
Según las conclusiones del informe del Senado, “la banca Riggs gestionó las cuentas de Guinea Ecuatorial con desprecio de sus obligaciones respecto a la lucha contra el blanqueo de dinero, cerró los ojos ante las informaciones capaces de demostrar que se le estaban confiando sumas de dinero procedentes de un Estado corrupto, sin advertir de ello a las autoridades competentes”.

La comisión senatorial no se ha limitado a dirigir reproches a la Riggs. “Las empresas petroleras con implantación en Guinea Ecuatorial, dicen los investigadores, han favorecido la corrupción en el país realizando pagos importantes a funcionarios ecuatoguineanos, a sus familias o a empresas controladas por ellos, con casi absoluta falta de transparencia”. Estas conclusiones están en el origen de la investigación actual de la SEC sobre transacciones de las empresas petroleras. Aunque la SEC rechaza hacer cualquier tipo de comentario sobre las investigaciones en curso, todos los datos inducen a creer que está analizando posibles violaciones de la ley sobre corrupción en el extranjero, que prohíbe a las empresas norteamericanas realizar sobornos, sea directa o indirectamente.

Empresas norteamericanas como Chevron Texaco, ExxonMobil, Maratón y Amerada Hess han pagado mas de 4 millones de dólares para cubrir los gastos escolares y de mantenimiento a estudiantes guineanos en Estados Unidos. Según el informe del Senado, la mayoría de estos estudiantes “se ha demostrado que son hijos, u otro tipo de parientes, de altos funcionarios o de personas acaudaladas de Guinea Ecuatorial”. El informe del Senado describe también pagos hechos por las compañías petroleras a cuentas de Obiang o de otros miembros de su familia. Entre 1995 y 2004, millones de dólares procedentes de empresas petroleras americanas se han depositado en cuentas suyas – a través de contratos inmobiliarios y de otro tipo -, y algunos de estos fondos se han transferido a cuentas en países con escaso control financiero. Beneficiarios de ellos han sido, entre otros, la esposa del presidente, los ministros del Interior de Agricultura, y al menos un general bien relacionado.

En 2001, Exxon pagó 175.000 dólares a Constancia Nsue – en tanto que representante de la empresa personal de Obiang, Abayak SA -, destinados al alquiler de un complejo que alberga al personal y las oficinas de Exxon. Esta misma empresa pagó también un alquiler al ministerio de Agricultura por ocupar uno de sus edificios y 236.160 dólares a una sociedad perteneciente al ministerio del Interior. La palma de este tipo de alquileres se la lleva Amerada Hess, que alquiló una propiedad inmobiliaria a un pariente de Obiang, de 14 años de edad, por 445.800 dólares.En total Hess pagó casi 1 millón de dólares en alquileres a altos cargos ecuatoguineanos y a familiares suyos, aunque esta empresa haya manifestado ante la Comisión del Senado que tenía intención de rescindir estos contratos en 2004. ¿A partir de qué cantidad es caro el alquiler que se paga a un adolescente, a un general o a la mujer del presidente? No es fácil responder a esta pregunta. Guinea Ecuatorial no es un país normal. Una persona residente allí manifestó respecto a la elite dirigente: “Todo lo que ve, desde aquí hasta donde le alcanza la vista, les pertenece”.

Un extranjero que conoce bien el país me lo describió como “un rancho” propiedad de Obiang. Si, cosa extraordinaria, el presidente o su familia no son dueños de algo que usted quiere comprar, lo adquirirán antes que usted y se lo revenderán consiguiendo de paso un buen beneficio. Tal como indica el informe del Senado, este tipo de “dominación económica” implica que prácticamente cualquier operación comercial puede enriquecer a un miembro del clan del presidente. “La forma en la que las empresas petroleras pueden y deben actuar en una situación de este tipo plantea un cierto número de problemas de principio”, dice el informe. Desgraciadamente, la administración Bus está lejos de constituir un buen ejemplo. El edificio elegido para reabrir la embajada pertenece a Manuel Nguema Mba, el ministro responsable de la Seguridad nacional, un pariente de Obiang al que se le acusa de práctica de torturas. Tanto el Departamento de Estado norteamericano como la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas acusan a Nguema de haber hecho torturar a sus oponentes políticos ante sus propios ojos. En uno de estos casos, la victima habría sido golpeada hasta morir. Ahora, el gobierno norteamericano le paga un alquiler.

Tras haber publicado su informe, la Comisión senatorial ha convocado una vista pública ante la que han comparecido bajo juramento el presidente de la Riggs asi como cuadros dirigentes de ExxonMobil, Maratón Oil y Amerada Hess. Kareri, alto cargo de la Banca Riggs encargado de la supervisión de las cuentas, ha invocado la 5ª Enmienda para no responder. Por el contrario, el PDG [Presidente Director General de la Banca, Lawrence Hebert, ha reconocido que la Riggs no había “estado a la altura de los servicios que requiere la reglamentación”. En cuanto a que no se hubiesen detectado indicios de actividades sospechosas, ha hecho responsable de ello a la debilidad de su sistema informático. El senador Carl Levin estaba estupefacto, “Señor Hebert, manifestó, no necesitan ustedes un sistema informático para darse cuenta de que hay actividades sospechosa cuando su banco acepta 30 kilos en metálico que les llegan dentro de una maleta”.

Levin no había hecho más que empezar. Recordó más adelante que la Riggs había invitado a Obiang a almorzar en Washington, y que Hebert y otros tres altos directivos le habían enviado después una carta expresándole la “gratitud” de la entidad por su visita y elogiando la “prudencia” de su dirección.

“¿Cómo es posible que dirijan ustedes este tipo de expresiones a un personaje tan abominable? preguntó Levin. ¿Cómo hacen ustedes para aguantar semejante situación?

“Hemos dado prueba de una extrema prudencia para con este señor”, contestó Hebert.

“¿Cómo que señor? replicó Levin. A este tipo de gente yo le llamo dictador”.

Llegó después el turno de los directivos de las empresas petroleras. Andrew Swinger, vicepresidente de ExxonMobil, fue el primero en prestar declaración: “Los acuerdos que establecimos eran puramente comerciales, aseguró Swiger. Deberían permitirnos llevar a cabo las tareas que fuimos a hacer al país, es decir, explotar los recursos petroleros y mejorar la suerte de la población”.

“¿Mejorar qué?” preguntó Levin.

“La suerte de la población”, respondió Swiger.

“Se que todos ustedes están en un sector de libre competencia, les soltó Levin. Pero yo no veo una diferencia fundamental entre tratar con un personaje como Obiang o tratar con Saddam Hussein”.

Obiang hace sus inversiones personales vía Abayak SA, y es a través de Abayak como las empresas petroleras han hecho un cierto número de pagos dudosos. Se trata de una sociedad misteriosa. Nadie conoce exactamente su dimensión, ni a que se dedica. Aunque una nota interna de la Riggs, localizada por el Senado, la describe como “una fuente de ingresos importantes para el presidente”. Decidí por tanto investigarla desde mi llegada a Guinea Ecuatorial.

Obiang tiene varias mujeres y numerosos hijos – cuarenta según algunas estimaciones -, pero los dos hijos que más cuentan para él son Teodoro, el benjamín de los que tuvo con Constancia Nsue, y Gabriel, el benjamín de los que tuvo con su segunda esposa. Dadas sus costumbres de play-boy, Teodoro ha desaparecido un poco de la circulación durante el último año, mientras que Gabriel [Nguema Lima , un chico inteligente y trabajador, que no tiene más que 30 años de edad y es en la actualidad viceministro de Minas y Energía, Su despacho en Malabo está situado en la sede del ministerio, un edificio modesto de dos plantas, delante del que, el día de mi entrevista con Nguema, picoteaba un gallo. Este despacho, aunque estaba provisto de un ordenador de pantalla plana, no es demasiado grande – en la mayoría de los gobiernos un despacho de este tipo correspondería a un funcionario de nivel intermedio. En una de las paredes está colgado el diploma que Nguema obtuvo en el Alma College (Michigan). Nguema se ha convertido en el portavoz de su padre en los temas financieros. Le plantee algunas preguntas sobre el controvertido asunto de la banca Riggs. “Si Guinea Ecuatorial hubiera querido hacer algo ilegal, me contestó, lo más sencillo hubiera sido abrir una cuenta en Suiza, donde nadie sabría lo que pasa”. Mantiene que si su gobierno ha recurrido a la Riggs ha sido porque el Departamento de Estado les recomendó esta entidad. “Nos atenemos a aquello que ofrece confianza a las empresas norteamericanas”.

Cuando le he preguntado respecto a Abayak, la ha descrito como una empresa industrial que trabaja en el sector del cemento y en el del cacao. Le he dicho que había intentado en vano localizar su sede. Se ha rascado la cabeza. “Hmm, la sede de Abayak, esa es una buena pregunta, ha dicho con aspecto incómodo. No creo que tengan su sede aquí. Sé que trabajan desde aquí, pero no tienen aquí su sede. La sede debe estar – ha dudado todavía, mirándose los pies – quizás en casa de mi padre”.

Como la mayoría de los dictadores, al régimen de Obiang no le gusta que los periodistas vayan a curiosear. Hice saber a las autoridades que estaba preparando un libro sobre el petróleo, y no demostraron inquietarse demasiado por mi presencia... hasta que hablé con el embajador de España, Carlos Robles Fraga. Lo que sigue dice mucho de la influencia del gobierno norteamericano en Guinea Ecuatorial. Me encontré con Robles por azar, cuando estaba en Ebebiyin por las fiestas de la independencia. Paseamos por la plaza principal de la ciudad, una zona atiborrada de responsables de la seguridad, y mantuve con él una conversación inofensiva de diez minutos de duración. Al día siguiente, un consejero de Obiang telefoneó a mi movil y me invitó a abandonar la celebración porque me había reunido con “el enemigo”. Tras de algunas citas organizadas rápidamente y con propósitos tranquilizadores, el asunto pareció resuelto. Sin embargo, dos días más tarde, el ministro de Información vino a verme al hotel acompañado de un colaborador cercano al presidente.

“Peter, nos has causado enormes problemas, me dijo. El presidente me ha llamado tres veces, y a él, señalando la cabeza del consejero presidencial, cuatro veces”. Yo estaba estupefacto de que el presidente se interesara tan de cerca por mi caso. “¿Está enfadado?, pregunté. “Todos estamos enfadados”, me respondió el ministro. Debía abandonar el país. El consejero me condujo al aeropuerto. Allí, me retiraron el pasaporte y me dijeron que esperase en la sala de embarque internacional. Cuando intenté, una hora más tarde, enviar un coreo electrónico, me orientaron hacia la oficina de la seguridad, donde el ministro de Información no ha tardado en aparecer, sudando como un boxeador en el décimo asalto del combate. Me ha gritado muy cerca, con propósitos algo incoherentes.

“Eres un espía”, ha dicho agitando su índice en mi dirección. Es absurdo, le respondí, y, recordado la baladronada de un colega en Bagdad, acusado de espionaje por los servicios de seguridad de Saddam Hussein, le dije que si creía realmente que era un espía no tenía más que llevarme inmediatamente a la cárcel.

“Déjame ver tu ordenador” me ordenó. Al parecer, no abrí mi equipaje con suficiente rapidez porque el ministro me golpeó los antebrazos y me dijo que lo hiciera más deprisa.

“Si me pasa algo, le dije, habrá un grave problema entre su gobierno y el mío”.

“¿Me amenaza?” contestó, precisando que dentro de una semana o dos se le esperaba en Washington para unas reuniones oficiales.

“Si me hace usted algo, no irá a Washington”, dije.

Entonces, cedió. Si lo que yo decía era verdad – y yo no sabía nada, nada más que él - , solo conseguiría ponerse al alcance de la ira de su presidente y provocaría la cólera del poderoso amigo de su presidente. No me tocó más.

Dos días más tarde de mi expulsión, el presidente Obiang se reunió con el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos, que había venido al aeropuerto para asegurarse de que me trataban correctamente antes de tomar el avión con destino a Camerún. Obiang se excusó de mi expulsión, afirmó que había sido un malentendido y me invitó a volver como invitado personal. Sus excusas me sorprendieron: a los presidentes, tanto en las democracias como en las dictaduras, no les gusta reconocer que se han equivocado. Obiang, sin embargo, lo hizo y la explicación más razonable es que temía desagradar a Washington, su indispensable aliado
Fuente: Editado y distribuido por ASODEGUE       Fecha: 27.02.2005
 
 

◄    Ingles    

Peter Maass
Source
: Courrier International N° 759  Date: 25.02.2005      Mother Jones, San Francisco

  Frencés  

 

Nota a los usuarios de este  sitio: Ge-infonet es un portal. El contenido de los articulos centralizados  en esta web vienen de diversos periódicos, despachos aparecidos en Internet y/ ó libros y reflejan exclusivamente  la opinion de cada uno de sus  autores.               Warning to the users of this site: This site is a portal,we only centralise in our site , all the news published by newspapers and/or work that talks about equatorial guinea. we are not responsible of the content of each article  because You are strictly liable for your act.thanks

                            Copyright (c) Guineequatoriale-Info.Net (Ge-Infonet)                         Todos los  derechos reservados